martes, 27 de enero de 2015

Lecciones de pedagogía deportiva "Juegos populares"

Rescatando a los clásicos (I).

Lecciones de pedagogía deportiva. “Juegos populares”.
Por Pierre de Coubertin.
Publicado el 1 de noviembre de 1925 en las páginas 54 y 55 de La Escuela Moderna.


Más atlético que el juego de pelota es la soulé o football, cuyos actuales reglamentos contienen aún muchas prescripciones de los antiguos.

El foot-ball es violento y muy ocasionado a lamentables accidentes, pero nadie se cura de ellos; todo el mundo juega; Enrique II se entrega a él con gran pasión, teniendo siempre en su equipo al poeta Rousard. Y no es que el juego no tenga sus detractores; Felipe V, en 1319, y Carlos V, en 1369, quisieron prohibirlo, sin lograrlo; los mismos eclesiásticos lo practican al salir de misa, y multitud de partidos anuales de pueblo en pueblo, se registran en actas de aquellos lejanos tiempos. A este respecto es curioso el Diario de Sire de Gouberville, gentilhombre del Catentín, que descubre magníficas partidas (1554), a las cuales convidaba a sus propios criados y aún a los soldados de un fuerte vecino, con los cuáles comía después democráticamente. El foot-ball no es menos popular en Inglaterra, aunque mal visto entre la alta clase; Sir Thomas Elyot, diplomático letrado, es amigo de los deportes, menos de éste, y Jacobo I lo condena en las instrucciones legadas a su hijo Enrique.