jueves, 31 de mayo de 2007

Aparición de los dorsales en España

Por Luis Javier Bravo Mayor, Madrid, España.



El 23 de noviembre de 1947 aparecieron los dorsales por primera vez en España.

Ocurrió en el partido de Liga, disputado entre los eternos rivales madrileños, en el Estadio Metropolitano y que acabó con victoria colchonera por 5-0, siendo la primera "manita" en dicho derbi en campeonato liguero.

Los alineados que presentó el Real Madrid y que debutaron con los dorsales a su espalda, al más puro estilo inglés, fueron:

Calleja; Clemente, Corona; Pont, Ortiz, Huete; Macala, Alonso, Pruden, Molowny y Cabrera.

La finalidad de ir numerados era para facilitar a los espectadores la localización de los participantes, aún desde las localidades más alejadas. El éxito fue tal que todos los clubes pasaron a incluirlo en sus camisetas.



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domingo, 27 de mayo de 2007

Pitus Prat abrió la cuenta


Por Luis Javier Bravo Mayor, Madrid, España.

Con la llegada del profesionalismo, los clubes se vieron en la necesidad de incrementar sus ingresos, no siendo suficiente con las competiciones que, en ese momento, se disputaban.


En esos momentos, existían los Campeonatos Regionales, que daban opción a los campeones y subcampeones a disputar el Campeonato de España, más conocido como Copa de Su Majestad el Rey. Quedar eliminado a las primeras de cambio en el Campeonato Regional correspondiente, no era un problema para los grandes clubes, por improbable, salvo sorpresa descomunal, pero si lo era caer eliminado en el campeonato nacional. A partir de ahí había que inventar todo tipo de amistosos y eso, la afición no lo digería fácilmente.


Así hubo que seguir el modelo inglés de la Liga, el cual proporcionaba pingües beneficios a los clubes, además de mantener un calendario estable durante toda la temporada. Pero esto será motivo de análisis en otro artículo.


Así, la primera fecha de la primera Liga de 1ª División vino a disputarse el 10 de febrero de 1929, salvo el encuentro de Santander que se disputó un día después, siendo los resultados estos:


Arenas Club de Guecho - Athletic Club de Madrid 2-3

RCD Espanyol - Real Unión Club de Irún 3-2

Real Sociedad - Athletic Club de Bilbao 1-1

Real Madrid CF - CD Europa 5-0

Real Racing Club de Santander - FC Barcelona 0-2


El primer gol del Torneo de Liga lo logró el "periquito" José "Pitus" Prat. Un jugador del equipo reserva, como casi todos los que jugaron ese partido, pues el Espanyol contaba con una serie de lesionados y sancionados en el primer equipo, como era el caso de los 3 expulsados en la final de Copa, ganada por primera vez y jugada tan solo una semana antes, y que dejó al equipo blanquiazul en cuadro, pues al resto de titulares disponibles, el entrenador Greenwell les dió descanso.

Fue a los 5', casi desde el vestuario, cuando Prat entró no solo en la historia del RCD Espanyol sino en la del fútbol español. Oramas chuta y rebota la pelota en un irundarra dirigiéndose hacia puerta. Prat, oportuno y bien colocado, la recoge y con serenidad plasma el gol en la puerta del Real Unión.
Un grito para la historia. Pero no un grito más, el primero.

Además ocurrieron otros hechos en esa jornada inaugural:

De los 19 goles conseguidos, 5 lo fueron en la 1ª parte y 14 en la 2ª.

Alfonso Olaso tuvo la mala fortuna de introducir el balón en su propia portería por primera vez en la historia de la Liga. Fue el único gol que anotó en Primera División.

Lazcano, del Real Madrid, consiguió la friolera de 4 goles.


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El primer partido disputado en España

Por Luis Javier Bravo Mayor, Madrid, España.

No hay pruebas fehacientes de la disputa del primer partido jugado en España.

Parece ser que bien pudo ser en la provincia de Huelva, más concretamente en la localidad de Riotinto, donde empresas británicas explotaban las minas de la región desde 1873. Allí tenían arrendada una explanada, que además de servir para almacenar el material, utilizaban para practicar sus deportes favoritos, entre ellos el foot-ball.

A fuerza de mantener contacto, los trabajadores ingleses y los curiosos mineros que se aficionaron a la práctica de este deporte, comenzaron a cambiar el hábito de su tiempo libre, disputando encuentros las tardes de los sábados. También en las marismas y playas de Huelva y en un descampado situado junto a la fábrica de gas ocurría, pero esta vez entre los curiosos onubenses y los marinos que llegaban con sus barcos para cargar los minerales de Riotinto.

Con el paso del tiempo decidieron crear un club deportivo que practicaría el foot-ball, el lawn-tennis y el cricket. Su nombre original fue Huelva Recreation y su fecha de fundación el 23 de diciembre de 1889. Este club es actualmente el Real Club Recreativo de Huelva, el Decano del fútbol español, aunque ya en 1878 el cricket había desaparecido y el lawn-tennis formó otro club llamado Real Club Recreativo de Huelva de Tenis, club que continúa existiendo y con mucho éxito.

La primera ocasión en que jugaron un partido fuera de la provincia de Huelva lo hicieron en Sevilla y fue el 8 de marzo de 1890, contra un equipo de ingleses residentes en la ciudad hispalense.

También hay posibilidades de que el bautismo se produjera en la zona opuesta de la península, concretamente en Vizcaya.

Allí, el motivo de la visita británica también era debido a la minería y la incipiente industrialización que se estaba creando.

Se sabe de la disputa de partidos de foot-ball organizados por los marinos ingleses en las campas de Averly y Lamiaco, en la costa, y más cercana a Bilbao, en la llamada "Campa de los ingleses", donde existía un cementerio donde eran enterrados los ingleses que fallecían en Bilbao y que estaba rodeado por una serie de descampados donde, primero los ingleses y después los bilbaínos practicaban tan noble sport.

Justo en estos lugares, concretamente en Lamiaco, se disputó el primer partido documentado que se recuerda. El diario "El Nervión" recogió en sus páginas que el 4 de mayo de 1894 se disputó un partido entre ingleses y bilbaínos, finalizando con la victoria inglesa por 5 ó 6 goles.

También es posible que el primer partido se jugase en cualquier otras ciudades con puerto de mar, como es el caso de Alicante, donde durante un eclipse solar los marinos ingleses pasaron el tiempo, hasta la desaparición del sol, corriendo tras un pelotón. O en Vigo, La Coruña, Santander...


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